18 mar. 2011

Ni tanto ni tan calvo

El papel de la atención sanitaria en situaciones de extrema pobreza y exclusión social no es fácil de situar, y muchas veces se mueve entre la ignorancia o la inaccesibilidad y el extremo asistencialismo y pretensión de control de las vidas y conductas de los "necesitados".


Y es que, cuando las necesidades aprietan y descuadran lo previsto por los "programas", no es fácil saber qué y cómo hacer.


Por eso es interesante recuperar lo que un grupo de personas en situación de extrema pobreza recoge en el documento  "Professionels de la santé, vous avez un rôle important dans la éalisation de nos projets": un interpellation du Quart Monde (es decir: "Profesionales de la salud, jugáis un rol importante en la realización de nuestros proyectos": una interpelación del Cuarto Mundo). 


Este escrito nos recuerda por un lado que estas personas tienen sus propios sueños y proyectos,  pero que padecen de falta de medios económicos para ponerlos en marcha y que sufren al verse sometidos al juicio de profesionales que desconocen la realidad que viven. Todo esto hace que no sean capaces de llevar adelante sus proyectos por si mismos, por lo que reclaman un apoyo que, en el caso de los profesionales sanitarios, se basaría en las siguientes claves:

  • Ser profesionales en los que se pueda confiar.
  • No tratar al que acude a la consulta como un caso, sino como una personas con sentimientos y emociones.
  • La necesidad de cambiar la mirada sobre los más pobres y eliminar el trato diferencial.
  • Los que viven en situación de exclusión necesitan sentir que se confía en ellos antes de poder confiar.
  • Tener paciencia.
  • Buscar los medios para atender a los que más dificultades tienen.
Tampoco nada muy nuevo, ¿no? Ni exclusivo para aquellos que viven en la pobreza. Pero si que son elementos que necesitamos repetirnos constantemente para no olvidar. 

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