26 jun. 2013

Necesario

Sí. Se trata de un blog necesario, que todo profesional sanitario debería descubrir y leer una y varias veces, ya que nos enfrenta al reto de cómo construir junt@s dinámicas de verdad saludables (en el sentido más profundo del termino). Es la voz, la experiencia y el saber de Juan Irigoyen. Un maestro. Para muestra, este botón:


LAS GRANJAS ONCOLÓGICAS

En el largo proceso de tratamiento de Carmen, tras transitar por territorios médicos múltiples, algunas veces experimentando terrores intensos, llegamos a las tierras oncológicas. Desde que fue diagnosticada de la Granulomatosis de Wegener, estuvo tratada por un médico internista de competencia acreditada. La relación entre ambos se encontraba inscrita en unas coordenadas, que ni siquiera pueden imaginar quienes están convirtiendo la asistencia médica en una industria. Fue una relación médico-enfermo que parecía salida de uno de los hermosos textos de Laín Entralgo. Una anemia persistente, terminó en una colonoscopia que dio resultado positivo. Fue intervenida quirúrgicamente. Tras la operación, el informe de Anatomía Patológica la convirtió en una paciente oncológica.

Desde que llegamos a Oncología, advertimos las diferencias. El rango de la enfermedad, con una alta posibilidad de metástasis, requirió tratamiento de quimioterapia. Pero, en una situación tan amenazadora, cada vez aparecía un médico diferente en la consulta. Nos hacíamos muchas preguntas acerca de la interacción entre el Wegener, el cáncer y la quimioterapia. Los distintos médicos que rotaban eran distantes, no respondian a las preguntas y nos transferían la información del cáncer, como si fuera un episodio aislado de su proceso general y del Wegener. Eran portavoces de la sesión clínica que había examinado el caso y tomado decisiones. Pronto aprendimos que no se podía conversar con una sesión clínica.

18 jun. 2013

Junt@s y revuelt@s

Frente a la imagen del individuo y su entorno tan encarnada en al medicina actual como algo compuesto por piezas superponibles que permiten actuar sobre cada una de ellas de manera independiente, es conveniente recoger retos como el que nos plantea este artículo de Marina Garcés, recordándonos que, queramos o no, hay mucho más de unión que de separación en lo que "nosotros somos":

"Vida en común es el conjunto de relaciones tanto materiales como simbólicas que hacen posible una vida humana. Una vida humana no se basta nunca a sí misma. Es imposible ser sólo un individuo. Lo dice nuestro cuerpo, su hambre, su frío, la marca de su ombligo. Lo dice nuestra voz,con todos los acentos y tonalidades de nuestro entorno incorporados. Lo dice nuestra imaginación, capaz de componerse con realidades conocidas y desconocidas para crear otros sentidos y otras realidades. El ser humano es algo más que un ser social, su carácter relacional va más allá del hecho de que la sociedad sea el conjunto de circunstancias en las que se transform a su animalidad. El ser humano no puede decir yo sin decir al mismo tiempo nosotros.Nuestra historia moderna se ha construido sobre la negación de este principio tan
simple.

(...)

El nosotros, como horizonte cívico y/o revolucionario ha sido visto en nuestra cultura, de raíz cristiana, como la conciencia colectiva, reconciliada, que puede surgir de la superación de los cuerpos separados. Pero ¿y si los cuerpos no están ni juntos ni separados sino que proponen otra lógica relacional que no hemos sabido escuchar? Más allá de la dualidad unión/separación, los cuerpos se continúan. No sólo porque se reproducen, sino porque son finitos. Donde no llega mi mano, llega la de otro. Lo que no sabe mi cerebro, lo sabe el de otro. Lo que no veo a mi espalda lo ve alguien más... La finitud como condición no de la separación sino de la continuación es la base para otra concepción del nosotros, basada en la alianza y la solidaridad de los cuerpos vivos"

15 jun. 2013

$alud

Hay que darle las gracias a la gente HIMA San Pablo por hablar tan claro. Luego dirán que no se les quiere, pero es lo que pasa por ir con la verdad por delante: lo que interesa es el negocio. ¿La salud? Esa es sólo la excusa con la que conseguir el dinero:

"Se puede hacer negocio, nuestro interés en los hospitales de Parla, Aranjuez y San Sebastián de los Reyes es entrar para tener un pie de entrada en Europa y después hacer otras cosas (...) Se puede atraer turismo sanitario de Marruecos o de otros puntos de Europa, hay que trabajar en el asunto"

9 jun. 2013

Los paradigmas

Me he pasado todos los años de carrera y residencia escuchando hablar del paradigma bio-psico-social como aquel que ofrece una visión más integradora, dejando por fin atrás los esquemas meramente biológicistas tan límitados y dañinos. Y aunque en la práctica cotidiana me encontraba con que poc@s eran l@s profesional@s que se atrevían a intentar ponerlo en práctica realmente, menos todavía eran los medios que se les ofrecían por la propia estructura del sistema sanitario.

Aún haciendo una especialidad cuyo título es "Medicina Familiar y Comunitaria", este segundo apellido se invisibilizaba, olvidaba e incluso negaba de manera constante, salvo por aquell@s aguerrid@s defensor@s de "lo comunitario", de la educación para la salud y la atención a la comunidad, que tenían que hacer auténticas piruetas para conseguir proteger los tiempos y espacios que dedicaban a esta tarea.

Sin embargo, cuando hablamos de "atención a la comunidad", es difícil  ir más allá de nuestra costumbre profesional de prestar apoyo, consejo o cuidado, de esa actitud de dar a partir de nuestro convencimiento de que tenemos un saber valioso que aportar. Pero olvidamos así algo esencial, que aparte de "dar atención" se puede también "prestar atención", es decir, tomarnos el tiempo y el interés suficiente en escuchar y aprender de esta comunidad en la que queramos o no estamos insertos, y que es única y diferente a las demás, con sus dificultades pero también con sus riquezas. Ese "prestar atención", del que tan poco se habla, puede ayudarnos a entender mucho de lo que realmente podemos aportar y también de lo que podemos recibir, a nivel individual, grupal y social.

Vamos, otro paradigma. Del enfoque bio-psico-social al comunitario, y de este al "común", el construido entre tod@s, no sólo desde un polo de la relación sanitaria, aquel en el que las reglas del juego se definen dialogando y los beneficios se comparten. ¿Algo por inventar todavía?