14 nov 2022

Nuestros nombres y la salud

"¿Y ahora qué?". Hoy vivimos una manifestación histórica en defensa de la Sanidad Pública y contra el desmantelamiento de la Atención Primara, inundando calles y avenidas como no se veía hacía muchos años, con la alegría compartida por el encuentro y la potencia colectiva que de nuevo se siente en marcha... ¡Aquí estamos! ¡Dignidad en pie frente a quien no hace más que pisotear derechos!

"¿Y ahora qué?", pregunta un amigo al acabar, "¿Cuál es el plan?". ¿Presionar para conseguir minimizar los daños causados con los últimos planes, que han roto el sistema de atención extrahospitalaria de urgencias? ¿Empujar para volver a la situación anterior, dándola por buena? ¿Hacer campaña para conseguir el cambio político en las próximas elecciones y quitar del gobierno autonómico a quien viene desmantelando el sistema público de salud desde hace décadas, mientras favorece el negocio privado en este campo? Pues habrá que poner fuerzas en ello, está claro, pero no serán más que medidas paliativas si no nos atrevemos a mirar y dar pasos más allá de este marco limitado.

7 nov 2022

La Atención Primaria no es cualquier cosa

En estos tiempos de desmontaje de la Sanidad Pública, en los que los ataques actuales se suman a los ya recibidos desde hace años, se señala de manera recurrente a la Atención Primaria como uno de los elementos clave a defender. Pero parece que se da por hecho que todo el mundo sabe qué es la Atención Primaria en Salud (APS) y que está dispuesto a defenderla a capa y espada. Pero, ¿realmente es así? Quizás no viene mal recordar algunas cosas...

5 oct 2022

Fuera de mi

 Algunas ideas y ecos entresacados de la lectura de "La expulsión de lo distinto", de Byung-Chul Han, que me parecen muy sugerentes para enfrentar diferentes crisis en torno a la salud mental en el momento actual.  

Cada vez más, el ego se sitúa en el lugar central de nuestra experiencia vital. Un lugar central desde el que se expulsa lo distinto y se niega la distancia necesaria para reconocer y encontrarse con el otro. La inmediatez y la transparencia del mundo virtual y sus conexiones impiden generar la distancia que permite ver a la otra persona, a la que es diferente, enfrente nuestra. Todo es igual, todo es yo, todo es lo mismo... Y a la vez se derrumba la autoestima, aumentan las autolesiones. ¿Cómo es posible? Va a resultar que necesito la mirada de la otra persona, su reconocimiento, su aprecio para poder así apreciarme. Sin esa mirada que confirma ¿quién es capaz de sostenerse? ¿quién puede respirar sin amor? ¿y si el daño a una misma fuera una llamada de auxilio pidiendo ser amada?

31 ene 2022

Hacer en común (Levantando la mirada VI)

Hacer juntas puede significar muchas cosas. Puede ser que hablemos de actuar al mismo tiempo, o de estar cerca mientras resolvemos tareas varias, o de reunirnos alrededor de una misma acción decidida y definida por una o por todas las personas participantes. Y es que a esto de "hacer juntas" le pasa como al término "participación", que se ha usado y abusado tanto de él que puede significar cosas muy diferentes y es necesario aclarar bien de qué estamos hablando cuando lo utilizamos. 

14 ene 2022

Gente haciendo cosas (Levantando la mirada V)

Hay libros que te atrapan y no te sueltan hasta el final. Y hay otros, por el contrario, que te asaltan desde la portada y cuyo planteamiento ya te conecta con ciertas claves. Eso me ha pasado con el último de P. Virno "Sobre la impotencia". Así que no sé lo que da de sí el libro, pero (me/nos) reconozco en esta presentación:

"Las formas de vida contemporáneas están marcadas por la impotencia. Sea que esté en juego un amor sin igual o la lucha contra el trabajo precario, una parálisis frenética aprisiona la acción y el discurso. No se logra hacer aquello que conviene y se desea, y al mismo tiempo no somos capaces de sufrir de manera apropiada los golpes a los que estamos sometidos. Pero allí donde parece haber una falta, (en realidad hay) un exceso de competencias y habilidades. Saboreamos la potencia, pero no la podemos volver acto; situación que genera todo un catálogo de pasiones tristes: arrogancia manchada de abatimiento, timidez descarada, alegría por los naufragios, resignación beligerante, solidaridad refunfuñante."

27 dic 2021

Pulsaciones del poder (Levantando la mirada IV)

Anda circulando por redes un pequeño vídeo que recoge con bastante tino la sensación de descontrol y huida hacia adelante que vivimos ahora mismo en nuestro entorno, en medio de una sexta ola de covid-19 con contagios explosivos en unos días tan marcados como son las navidades.


14 oct 2021

Determinantes, Desigualdades, Violencias (Levantando la mirada III)

"La pandemia nos afecta a todos por igual" fue uno de los primeros tópicos en desmontarse al ir conociendo datos de cómo la COVID-19 afectaba, al igual que muchas otras enfermedades, más y de forma más agresiva a quienes viven en mayor precariedad, mientras que las grandes fortunas se hacían aún mayores y los mecanismos de toma de decisiones se centralizaban en el contexto de emergencia, restando capacidad de acción local.

De repente, aspectos como la vivienda, el trabajo, los cuidados y las relaciones sociales mostraban de manera clara su vinculación con la salud. Los determinantes sociales en salud (DSS) saltaban a primera plana, aunque no se traducían en políticas ambiciosas a la altura de la determinación con la que se implantaban medidas de distanciamiento. ¿Por qué esta parálisis de acción pese a constatar la importancia de estos factores?

Quizás nos hace falta dar un paso más allá. Si no solo enumeramos los DSS como nuevas variables sino que estudiamos cómo se relacionan estos aspectos clave (vivienda, trabajo, ingresos, redes) entre ellos y con el sistema político y económico en el que vivimos, el cuadro resultante cambia bastante. Ya no limitaremos a medir la influencia de factores independientes, sino que podremos entender mejor el entretejido de las diferentes fuerzas y construcciones sociales que influyen en los procesos de salud y enfermedad, como propone el modelo de la Determinación Social de la Salud (cuya diferencia con el modelo de los DSS va mucho más allá del cambio de plural a singular). 

Esto nos permitirá abordar no solo los efectos de los factores sociales, políticos y estructurales en la salud, sino también su origen y estructura, algo clave para no quedarnos en medidas paliativas de reducción de daños. Y esto nos enfrenta a dos cuestiones clave: la del poder y la de las desigualdades / inequidades, así como a su construcción histórica, socio-económica, política y cultural en cada contexto local.

En este sentido es muy clarificador como Paul Farmer señala la cuestión de la violencia estructural como un aspecto invisibilizado que es clave incorporar a nuestros análisis: "no es posible tener un debate honesto sobre alcoholismo entre nativos americanos, o sobre adicción a drogas entre afroamericanos, sin abordar la historia de genocidio y esclavismo en Norteamérica. Este comentario suele ser visto como extraño en círculos médicos y de salud pública, en los que los debates sobre abuso de sustancias están desocializados, vistos como problemas personales y psicológicos en vez de sociales. Así, se perpetua la violencia estructural a través de la omisión analítica". ¿Nos atrevemos a incorporar este enfoque en nuestro entorno cuando atendemos a poblaciones históricamente violentadas, como el pueblo gitano o las comunidades migrantes? ¿Y con "nuevas" realidades emergentes, como las casas de juego en barrios populares o la soledad no deseada? ¿Cómo puede transformar este enfoque nuestra acción?

Lo que está claro es que esto nos empuja a abrir el foco: ¿y si identificáramos las relaciones entre violaciones de derechos humanos con los procesos de salud / enfermedad? ¿Y si a partir de este análisis trabajáramos conjuntamente con otros agentes sociales y comunitarios para generar respuestas que pudieran cambiar realmente las condiciones estructurales? No es fácil, eso seguro, pero el impacto de estas cuestiones sobre la salud es tan brutal que... ¿no tendremos que ponernos de una vez a ello?


8 oct 2021

El nudo que nos atrapa (Levantando la mirada II)

Andamos con la mirada baja, atrapada en el día a día, sin un horizonte claro. Atrapados. Entrampados. ¿Porqué? Razones hay muchas, seguro, pero a mi me resulta muy esclarecedor lo que señala Alessandro Baricco al final de su texto "Lo que estábamos buscando", señalando dos fuerzas opuestas y contrarias que generan un torbellino sordo en el que se sostiene el momento actual:

"La primera fuerza. El virus no es democrático. El virus fortalece a los poderosos, acaba con los pobres. El virus no hace caer la bolsa de valores, sino que devasta la economía informal. En presencia del virus los ricos también mueren, por supuesto, pero los que viven mal son sobre todo los pobres. Decenas de millones de personas están sufriendo un retroceso que los deja en manos de la beneficencia. El poder político ha regresado al centro del terreno de juego en un resurgir ultrarrápido que lo ha apartado de una agonía irreversible. Toda una élite intelectual ha vuelto a ser escuchada en lugar de permanecer archivada. La ira social se ha visto desactivada, confinada, silenciada. Así, la Pandemia acaba por afilar las garras de un poder que estaba perdiendo a su presa. Contiene una energía que tiende a detener los tiempos, a restaurar aquello que había decaído.

(...)

La segunda fuerza. Al mismo tiempo, el cambio de fase de la Pandemia le quita, por así decirlo, un latido a las pulsaciones del poder. Durante un largo tiempo, suspende la secuencia lógica que hacía que cualquier mundo diferente a este pareciera imposible, produciendo una apnea en el sistema. Rompe la cadena de lo inevitable y, al incluir experiencias inéditas, les devuelve a los humanos la capacidad de pensar lo impensable: no como un juego de la fantasía, sino como una técnica de Construcción, como una forma de racionalidad. Esto debe entenderse literalmente, y leerse a un nivel muy práctico: en la posible caída de muchas de las columnas que sostenían el sistema, se asoma la hipótesis de que un colapso controlado, seguido de una reconstrucción con técnicas antes impensables, es la única manera de detener la degeneración crónica de la construcción de nuestro edificio-mundo."

De repente se ha abierto un espacio, una pelea en marcha entre el viejo y el nuevo mundo, entre las certezas y la incertidumbre, entre lo establecido y lo imposible que, de repente, se ha mostrado real. Y en medio de este tira y afloja navegamos en círculos, sin encontrar la salida.

Quizás haya que zambullirse de pleno en la marea generada por estas dos fuerzas para así descubrir cómo poder coger el timón. Y quizás, bueno, no, seguro que la acción comunitaria nos puede dar claves para ello... ¿Alguna experiencia en este sentido?



16 sept 2021

Levantando la mirada

Pues sí, ya es un lugar común el que la pandemia ha revuelto y cambiado nuestras vidas, aunque sigamos todavía en gran medida sin ser conscientes de hasta qué punto o de qué manera, suspendidos como estamos en una incertidumbre que amenaza con perpetuarse sin fin. De hecho, con la vorágine del día a día, en este tiempo pocas veces me he parado para levantar la mirada del presente continuo que nos tiene atrapados para mirar hacia atrás o hacia adelante, más allá de lo inmediato.

Pero desde hace unos días me tiene inquieto un libro, o más bien, el título de un libro que no me he leído aún, pero que desde su cabecera ha conseguido arrancarme la vista del suelo: "El futuro comienza ahora. De la pandemia a la utopía". Lo que plantea no parece tampoco un descubrimiento deslumbrante, sino un simple análisis desde la realidad actual dibujando tres posibles futuros posibles: 

- que todo vaya a peor y que, con la crisis que tenemos ahora, se genere una sociedad aún más injusta, más insegura y mucho menos democrática.

- cambiar para que todo quede igual, realizar pequeñas reformas pero mantener el modelo.

- una alternativa civilizatoria que cambie hacia otro modelo de desarrollo, hacia otro modelo de consumo, hacia otra matriz energética, hacia otro tipo de economías plurales.

¿Podemos hacer algo para intentar ir hacia un lado u otro o están ya todas las cartas echadas? Ahí está la cuestión... Y ahí está la importancia de levantar la vista, de mirar hacia atrás para recuperar aprendizajes y saberes sobre cómo ser y hacer juntas, de mirar hacia adelante para encontrar un horizonte que nos ponga en camino. Porque cada vez desde más lugares nos tratan como meros espectadores sin más objetivo que el consumo inmediato del presente. Inmóviles. Estériles.

Hoy levanto la mirada y me veo en la misma consulta de Atención Primaria en la que tanto aprendí al lado de un maestro y compañero del construir en común, Juan Luis Ruiz-Giménez. Pero ahora, en esta consulta a la que volví después de muchos años fuera de ella, empujado por la pandemia, veo como se va desmoronando de manera implacable un sistema de cuidado de la salud que buscaba no dejar a nadie fuera, pero que cada vez excluye y abandona más, al tiempo que machaca a quienes trabajan dentro de él. En el turno de tarde del centro de salud en el que trabajo ya faltan por cubrir la mitad de los puestos de medicina. Miles de personas sin médica de referencia. Como en tantos otros centros de salud a nuestro alrededor. "¡Hay que hacer algo!", se dice y se escucha, pero no encontramos la manera de ir más allá de los parches y las pataletas, los mensajes simples de "hace falta más" pero la falta de diálogo sobre cómo transformar y transformarnos ahora que el barco está haciendo aguas.

¿Todavía queda la esperanza para la Atención Primaria? De nosotras y nosotros depende. A primera vista, todo apunta a ir a peor. Para intentar evitarlo, andamos con prisas tratando de tapar los rotos, pero con eso poco haremos más que sostener una deriva que viene de largo. Es el momento de apostar por la alternativa comunitaria. No queda otra. Abrir las puertas, las ventanas, hablar y escuchar a quienes viven en los barrios en los que trabajamos, proponer y dejarnos cuestionar, reconocer nuestra vulnerabilidad para construir junto con la de otras personas que quieran apostar y apostarse en este hacer camino que no renuncie a un futuro mejor, más humano y en común.

No será la primera vez, ni la última. Hay muchas experiencias y saberes que nos pueden servir de brújula. Mi intención es ir compartiendo algunas de ellas, construyendo un mapa, o una caja de herramientas, o una constelación de estrellas que acompañen el camino. Habrá que ir viendo qué es más útil. Pero ya es tiempo. Porque el futuro comienza ahora.







21 ago 2020

Aprendizajes de un maestro común, Juan Luis Ruiz-Giménez

“Si quieres hace Medicina de Familia, tienes que irte a Vallecas, con Juan Luis Ruiz-Gimenez. No lo dudes”.

No lo dudé. Edith, amiga de la facultad, era una de las personas en las que más confiaba a la hora de ver cómo enfocar la medicina. Así que no le di más vueltas y allá me fui, en busca de ese elegante señor. Una de las decisiones clave de mi vida.

Yo iba en busca de un tutor, de un maestro, y es lo que encontré, aunque de manera diferente a la que esperaba en un principio. Porque siendo ambas cosas, desde el primer momento sentí como se colocaba a mi lado, como compañero de camino. Con tanto que podía explicar y enseñar, aunque no renunció a ello siempre priorizó escuchar y aprender. Recuerdo muchas claves que me dio sobre la Atención Primaria, sobre el necesario enfoque biopsicosocial para abordarla, sobre la salud comunitaria… pero recuerdo más aún las preguntas que compartió, los “¿y tú cómo harías esto?” ante diferentes situaciones, su curiosidad por lo que yo había aprendido del mundo de la pobreza y la exclusión en ATD Cuarto Mundo, los ánimos con los que nos lanzaba a los residentes del centro a dar un paso adelante para encontrarnos con el vecindario y compartir con este lo mejor de nosotros mismos.

Cuando encuentras a alguien así, solo queda decir “gracias”. Y cuando toca despedirle, como es el caso ahora, aunque las lágrimas asomen y su ausencia genere angustia, no me sale decir otra cosa: gracias, gracias, gracias. Gracias, maestro, por todo lo compartido, pero sobre todo por el hecho mismo de compartir el camino y tantas luchas y cuidados necesarios para sostener la vida: la sanidad pública universal, el derecho a unos ingresos y una vivienda digna, la participación comunitaria como clave para avanzar hacia un horizonte libre de desigualdades e injusticias.

Somos muchas las personas y colectivos que reconocemos a Juan Luis como un referente, como un maestro común. De hecho muchas veces bromeamos hablando  de los 100.000 hijos de Juan Luis, de quienes aprendimos junto a él a entender la salud desde una clave comunitaria y emancipadora. Por eso ahora, en estos momentos tan desorientados y desorientadores, creo que es fundamental que señalemos y compartamos esos aprendizajes que entretejimos junto a él. Son señales y claves a poner en común para recuperar un mapa de salud y cuidados comunitarios que nos ayude a encontrarnos, pese a las diferencias, construyendo un presente y un futuro de respeto, reconocimiento y dignidad.

Seguimos, maestro. Seguimos en común.

#JLRGMaestroComún #tequeremosJLRG