21 ago. 2020

Aprendizajes de un maestro común, Juan Luis Ruiz-Giménez

“Si quieres hace Medicina de Familia, tienes que irte a Vallecas, con Juan Luis Ruiz-Gimenez. No lo dudes”.

No lo dudé. Edith, amiga de la facultad, era una de las personas en las que más confiaba a la hora de ver cómo enfocar la medicina. Así que no le di más vueltas y allá me fui, en busca de ese elegante señor. Una de las decisiones clave de mi vida.

Yo iba en busca de un tutor, de un maestro, y es lo que encontré, aunque de manera diferente a la que esperaba en un principio. Porque siendo ambas cosas, desde el primer momento sentí como se colocaba a mi lado, como compañero de camino. Con tanto que podía explicar y enseñar, aunque no renunció a ello siempre priorizó escuchar y aprender. Recuerdo muchas claves que me dio sobre la Atención Primaria, sobre el necesario enfoque biopsicosocial para abordarla, sobre la salud comunitaria… pero recuerdo más aún las preguntas que compartió, los “¿y tú cómo harías esto?” ante diferentes situaciones, su curiosidad por lo que yo había aprendido del mundo de la pobreza y la exclusión en ATD Cuarto Mundo, los ánimos con los que nos lanzaba a los residentes del centro a dar un paso adelante para encontrarnos con el vecindario y compartir con este lo mejor de nosotros mismos.

Cuando encuentras a alguien así, solo queda decir “gracias”. Y cuando toca despedirle, como es el caso ahora, aunque las lágrimas asomen y su ausencia genere angustia, no me sale decir otra cosa: gracias, gracias, gracias. Gracias, maestro, por todo lo compartido, pero sobre todo por el hecho mismo de compartir el camino y tantas luchas y cuidados necesarios para sostener la vida: la sanidad pública universal, el derecho a unos ingresos y una vivienda digna, la participación comunitaria como clave para avanzar hacia un horizonte libre de desigualdades e injusticias.

Somos muchas las personas y colectivos que reconocemos a Juan Luis como un referente, como un maestro común. De hecho muchas veces bromeamos hablando  de los 100.000 hijos de Juan Luis, de quienes aprendimos junto a él a entender la salud desde una clave comunitaria y emancipadora. Por eso ahora, en estos momentos tan desorientados y desorientadores, creo que es fundamental que señalemos y compartamos esos aprendizajes que entretejimos junto a él. Son señales y claves a poner en común para recuperar un mapa de salud y cuidados comunitarios que nos ayude a encontrarnos, pese a las diferencias, construyendo un presente y un futuro de respeto, reconocimiento y dignidad.

Seguimos, maestro. Seguimos en común.

#JLRGMaestroComún #tequeremosJLRG 

1 comentario:

  1. Gracias Dani. Yo no pude ser su Residente porque soy de su misma generación pero me hubiera gustado serlo. También aprendí mucho escuchándole y conversando con el. Reflexionábamos sobre cómo promover la comunitaria en los centros de salud y el papel que el PACAP podía jugar. Valoraba tanto su experiencia en Vallecas !
    Hoy estoy recordando muchas experiencias compartidas con nostalgia y pena que espero poder escribir. Desde luego que era un señor elegante.
    Seguirá entre nosotros.
    Mario Soler.

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