7 jul. 2010

L@s ingleses y "sus" desigualdades

En cada lugar tienen sus tradiciones, y en Inglaterra desde hace años les ha dado por estudiar de manera concienzuda cómo las desigualdades sociales se acompañan de desigualdades en el campo de la salud. El último aporte en este sentido es el Informe estratégico de desigualdades en salud de Inglaterra (post-2010), recién publicado, en el que saltan a la palestra datos como que l@s habitantes de los barrios pobres mueren, de media, 7 años  que l@s de los barrios más ricos, y que contraen alguna enfermedad incapacitante 17 años antes. Y esto sólo es el comienzo, ya que analizan como el acceso a la educación, el tener o no trabajo y la calidad del mismo y el entorno influyen de manera determinante en la salud, aparte de la clase social a la que se pertenece.

Como dice Marmot, el coordinador de este trabajo: "Si los principales determinantes de la salud son sociales, también tienen que ser sociales las soluciones”


Lo más interesante es que el informe no se queda al nivel de estudio de la realidad, sino que además se propone aportar soluciones. En concreto fija seis objetivos primordiales:


- Garantizar un buen comienzo en la vida.
- Facilitar a niños, jovenes y adultos mejorar sus capacidades 
y que puedan tener un control sobre sus vidas.
- Más y mejor empleo.
- Garantizar una calidad saludable de vida.
- Desarrollar entornos y comunidades saludables.
- Reforzar el impacto de la promoción de la salud

Sin embargo, las propuestas de actuación se enmarcan todas en el ámbito de lo profesional, sin abrirse a incluir la propia perspectiva de las personas a las que se  pretende apoyar. Se habla de incentivar equipos que visiten las casas, enfermeras especializadas, la escuela, etc. Y esto puede ayudar, es verdad, pero también puede poner en riesgo a muchas familias que se vean juzgadas por personas externas a su realidad si éstas no tienen herramientas para comprender lo que están viviendo l@s más desfavorecid@s.

Al hablar del trabajo, el informe destaca cómo el sentirse capaz de tomar decisiones y asumir un cierto control sobre el mismo favorece la salud. Sería interesante no dejar esto aislado en el ámbito laboral, sino llevarlo también a la vida en general. ¿En que medida el ser capaz de asumir el control de tu propia vida genera salud? ¿Qué tipo de actuaciones profesionales y/comunitarias favorecen o dificultan el que cada persona, cada familia, pueda hacerse con el timón de sus vidas?

Creo que por ahí es por donde habría que animarse a caminar.

P.D. Otro informe interesante en este sentido es Los hechos probados, de la OMS.

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