18 may. 2012

Chapuza, ignorancia y mala fe

Como era de esperar, se ha aprobado la (contra)reforma sanitaria. Un monumento a la chapuza, la ignorancia y la mala fe. Lo de chapuza lo demuestran las 73 correcciones que ha habido que realizar a la redacción original; la ignorancia, porque los redactores parecen no entender lo que escriben, o si lo entienden, habría que pasar al punto de la mala fe. Pero esta se muestra sobre todo en la penalización que se hace a los pensionistas, inmigrantes y público en general, cuanto más indefenso mejor, bajo la excusa de reducir el gasto.

Y esto se plantea mientras se dejan campar a sus anchas los intereses de la industria farmacéutica y tecnológica, que siguen marcando la pauta de lo que se supone debe ser "nuestra salud" (en realidad, "su negocio"). Porque si de verdad se quisiera reducir el gasto sanitario y buscar una mayor eficiencia del Sistema, claro que se podría hacer, pero habría que contar con verdaderos expertos, como es el caso de Laporte y Bosch, que explican bien claro un camino a seguir en su artículo "Crisis y política de medicamentos".

Es el problema de dejar la sanidad en manos de personas como la ministra (parece mentira que en algo tan importante como es la Sanidad se hayan enlazado tant@s ministr@s de similar calado... ¿o será a propósito?), que demostró un gran nivel en una conferencia de prensa en la que dejó "las cosas claras". (También se puede leer la transcripción, que es exacta aunque parezca mentira)



Y mientras al frente del Ministerio se colocan personas incapaces de manejarlo de una manera medio decente, en estos días termina una nueva promoción de médicos residentes que tendrá que buscarse la vida, porque las cosas no van a estar nada fáciles para ellos. Pero si comparten las dotes que recoge Javier Padilla en su curriculum, habrá que pelear por hacerles un lugar, talentos así no hay que dejarlos perder, porque son la clave de la eficiencia que el Sistema Sanitario ha mantenido hasta ahora (no hay más que mirar los datos aportados por J. Simó en su blog), por mucho que se nos trate de convencer de lo contrario.

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