21 abr. 2011

No todos pueden

Entre los datos que ofrece el informe que Foessa ha realizado para la Caixa, evaluando la situación de las familias que habían participado en un proyecto de su obra social, hay uno que desde el mundo sanitario es importante rescatar para dar nueva luz a la idea de que en nuestro país no hay dificultades de acceso a los medicamentos:


Casi 40.000 familias han suspendido un tratamiento médico por motivos económicos


(...)

El 53% de los hogares analizados había dejado un tratamiento médico ya que no podía permitirse los medicamentos prescritos, y el 48% había interrumpido una dieta pautada por este mismo motivo.

¿Se es consciente de esto cuando se da la orden de "imprimir receta" creyendo que con eso acaba la tarea sanitaria? Porque al mismo tiempo es algo que puede ser difícil de hablar expresamente para aquel que no tiene más que unos escasos recursos económicos, puede sentirse como algo humillante...

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