31 mar 2011

Hablando en genérico (y II)

Como sigue habiendo mucha confusión, alentada por las grandes farmacéuticas, acerca de la diferencia o no de efecto entre los medicamentos de marca y los genéricos, habrá que seguir haciendo estudios como los que recopilan en el Boletín Terapeútico Extremeño, que no hace sino reafirmar que, a día de hoy, tanto monta, monta tanto...

¿Qué añaden?

En España seguimos utilizando aditivos en comidas y bebidas prohibidos en otros países desde hace años por su relación con diversas enfermedades, en muchos casos por favorecer el desarrollo de cáncer. ¿ Alguien sabe explicar porqué? 

Mientras tanto, no está de más el echar un vistazo al artículo de Miguel de Aguilar Merlo, endocrino y autor de Nutrición Científica y Práctica, aparecido en Diagonal. No tanto para agobiarse sino simplemente para ir tomando conciencia de lo que nos metemos para el cuerpo:


Cuando los aditivos conquistaron la nevera

Este especialista realiza un repaso por los aditivos más usados y los posibles efectos de su consumo y abuso. Identificarlos servirá para evitarlos.

MIGUEL DE AGUILAR MERLO / MÉDICO ESPECIALISTA EN ENDOCRINOLOGÍA Y NUTRICIÓN Y AUTOR DE ’NUTRICIÓN CIENTÍFICA Y PRÁCTICA’
MARTES 29 DE MARZO DE 2011.  NÚMERO 146  NÚMERO 147
En 1969 EE UU prohibió el edulcorante artificial ciclamato por su carácter cancerígeno, mientras que en España sigue siendo legal. Ya en ese 1969 afirmé en ABC: “La suma de productos cancerígenos, aún en pequeñas cantidades, puede producir resultados graves, de forma que si se puede evitar alguno de ellos, lo normal sería eliminarlo”.
En la suma de múltiples aditivos reside el peligro. Se estima que un niño consume (entre refrescos, helados, chucherías, etc.) unos 100 aditivos al día. El doctor Eric Millestone, de la Universidad de Sussex, calcula que se consumen unos siete kilos de aditivos por persona al año.
La UE ha clasificado las sustancias añadidas a los alimentos industriales, para que no se oxiden y se conserven mejor, concódigos de letra E. Pero ya hay muchos fabricantes que no los usan. Preferible sería comprar sólo estos últimos. O sólo alimentos frescos. En caso contrario, se puede apuntar el aditivo leído en el envase y si es nocivo, no volver a comprar dicho producto. Entre los miles de añadidos, hagamos un repaso descriptivo de algunos de los más usados y perjudiciales; siempre te lo podrás colgar en la nevera.
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Imagen. Martín León Barreto.
El edulcorante ciclamato, prohibido en EE UU en 1969, sigue siendo legal en el Estado español y se encuentra en bebidas como la Coca Cola Zero.

El estado del malestar

Ya en otro post apareció una entrevista a Guillermo Rendueles, pero no puedo evitar enlazar con esta otra en la que realiza un pormenorizado recorrido por los distintos aspectos del funcionamiento actual de nuestra sociedad, desde el exceso de individualismo y la pérdida de las redes y vínculos comunitarios hasta el papel de los profesionales de la salud mental y el mercado farmacéutico en la sociedad postmoderna, pasando por las "nuevas enfermedades" como la fibromialgia (en este sentido, resulta interesante contrastar con el texto de Clara Valverde, dos visiones opuestas pero con ciertos puntos comunes):


"Politizar las tristezas escuchadas en los consultorios requiere perder la esperanza de mejorar con los fármacos o los consejos que en ellos se prescriben para descubrir la etiología del dolor. Confiar en los otros cercanos más que en un profesional lejano para que alivie mis duelos requiere tiempo de convivencia juntos para evitar el dilema del prisionero, que prescribe traicionar antes de que el otro me traicione.  


De esas desilusiones debe nacer el sentimiento de que las soluciones son de todos o de ninguno, como también repetía Brecht, y eso de nuevo requiere tiempo. Mientras tanto, resistir y no pensar en victorias puede ser la receta."


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28 mar 2011

Entre la teoría y la práctica

Simplemente imprescindible el texto Hermenéutica de la práctica clínica de Abel Novoa en La momia que habla. Para muestra un botón:

"Los problemas de las personas surgen de sus propias experiencias cotidianas; en consecuencia no procede descubrirlos ni describirlos al margen de cómo se viven y como se interpretan dichas experiencias. Probablemente, si aceptamos este supuesto, el conocimiento relativo a lo que hemos llamado “beneficiar al paciente” deberá emerger de la propia práctica clínica y no de una teoría que, mal utilizada, compromete la acción e impone unos fines y un modelo de práctica donde desaparece el paciente y sus dolencias imponiéndose “la enfermedad”. Los profesionales se encuentran atrapados por un dilema. La definición de conocimiento objetivo y riguroso que se les ha enseñado excluye, precisamente, lo que durante su práctica intuyen como importante. Es el dilema “rigor o relevancia”. El profesional suele buscar un terreno elevado y sólido para hacer uso efectivo de la teoría y las técnicas basadas en la investigación. La dificultad es que los problemas del “terreno elevado” suelen carecer de interés para los pacientes, para la sociedad. Para que el profesional encuentre problemas relevantes debe descender a los terrenos bajos y pantanosos donde las situaciones son oscuros revoltijos sin posible solución técnica. Este terreno es la práctica clínica."

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23 mar 2011

Intentando medir lo olvidado

A partir de una entrada en la que trataba de encuadrar diferentes términos en relación con la pobreza, el bueno de Carlos ha ido compartiendo información muy interesante que creo importante poder reseñar más ampliamente.

Durante estos últimos años, aún siendo las medidas económicas las que han seguido marcando el discurso y muchas de las investigaciones sobre el tema, en el campo del desarrollo se ha ido asentado como medida importante el Índice de Desarrollo Humano, más completo que la simple comparación de PIB, ya que aparte de éste abarca también la esperanza de vida y la educación.

Al igual que en el área del desarrollo, también se han ido desarrollando medidas más complejas para investigar los niveles de pobreza, aunque son mucho menos conocidas. En concreto, a partir del 2010, el PNUD elabora junto con la Universidad de Oxford un nuevo indicador que es el llamado Índice de pobreza multidimensional, que muestra la intensidad de la pobreza a nivel individual en tres aspectos básicos como son la educación, la salud -sanidad-, y el nivel de vida en 10 indicadores. 

Esta metodología arroja datos curiosos, como que utilizando este nuevo indicador los porcentajes población en situación de pobreza son mayores que si se considera sólo el aspecto económico, con la excepción de China y Vietnam (lo cuál también sería un tema a estudiar, la relación entre sus sistemas políticos y esta realidad). Entre sus utilidades, sus creadores hablan de que usando esta herramienta puede ser más fácil detectar donde están los más pobres dentro de contextos amplios de bajos ingresos. 

Esto ya es un avance respecto a otros enfoques, pero lo que me parece más interesante es la perspectiva que existe de desarrollar esta herramienta incluyendo diversas "dimensiones olvidadas". Estas dimensiones son aquellas que son referidas como importantes en las experiencias de la gente que sufre privaciones pero que han sido generalmente pasadas por alto hasta la fecha en los trabajos cuantitativos de larga escala sobre pobreza y desarrollo humano. Las detectadas hasta ahora son las siguientes:

Cualquiera que se haya acercado a la realidad de la extrema pobreza reconoce que, efectivamente, estas dimensiones son referidas como claves por aquellos que la sufren. El verlas reconocidas por fin, y además en un área tan poco porosa a estos temas como es el de la investigación cuantitativa, no deja de ser un logro importante. 

22 mar 2011

Cárcel y Salud

Algo está cambiando cuando desde la Facultad de Medicina se organizan jornadas como esta, proponiendo una reflexión sobre esta realidad tan desconocida:

18 mar 2011

Ni tanto ni tan calvo

El papel de la atención sanitaria en situaciones de extrema pobreza y exclusión social no es fácil de situar, y muchas veces se mueve entre la ignorancia o la inaccesibilidad y el extremo asistencialismo y pretensión de control de las vidas y conductas de los "necesitados".


Y es que, cuando las necesidades aprietan y descuadran lo previsto por los "programas", no es fácil saber qué y cómo hacer.


Por eso es interesante recuperar lo que un grupo de personas en situación de extrema pobreza recoge en el documento  "Professionels de la santé, vous avez un rôle important dans la éalisation de nos projets": un interpellation du Quart Monde (es decir: "Profesionales de la salud, jugáis un rol importante en la realización de nuestros proyectos": una interpelación del Cuarto Mundo). 


Este escrito nos recuerda por un lado que estas personas tienen sus propios sueños y proyectos,  pero que padecen de falta de medios económicos para ponerlos en marcha y que sufren al verse sometidos al juicio de profesionales que desconocen la realidad que viven. Todo esto hace que no sean capaces de llevar adelante sus proyectos por si mismos, por lo que reclaman un apoyo que, en el caso de los profesionales sanitarios, se basaría en las siguientes claves:

  • Ser profesionales en los que se pueda confiar.
  • No tratar al que acude a la consulta como un caso, sino como una personas con sentimientos y emociones.
  • La necesidad de cambiar la mirada sobre los más pobres y eliminar el trato diferencial.
  • Los que viven en situación de exclusión necesitan sentir que se confía en ellos antes de poder confiar.
  • Tener paciencia.
  • Buscar los medios para atender a los que más dificultades tienen.
Tampoco nada muy nuevo, ¿no? Ni exclusivo para aquellos que viven en la pobreza. Pero si que son elementos que necesitamos repetirnos constantemente para no olvidar. 

Entrelazando saberes (y IV)

Para terminar, por lo menos por ahora, con el tema del Cruce de Saberes, merece la pena reseñar la tesis doctoral recientemente presentada por Brieuc Galès, que realiza una investigación cualitativa a través de entrevistas semiestructuradas realizadas a los profesionales que participaron en el seminario sobre "Santé et gens de voyage" (ya se sabe que en Francia no se pueden hacer referencias al origen étnico, pero el equivalente en España sería un trabajo con población gitana). El propósito de esta investigación era analizar los cambios que se habían producido en los profesionales, por un lado a nivel de lo que habían aprendido que les había permitido entender mejor la realidad de estos grupos, y por otro ver si a partir de esto habían cambiado sus prácticas. En definitiva, evaluar para qué había servido esta formación.

A partir de las entrevistas, aparece de manera clara que hay determinados aspectos en los que se ha conseguido avanzar bastante en comprensión recíproca, como es el tema de vivencia de la muerte, el sentido que la movilidad tiene para estas familias y lo que significa la enfermedad como impedimento para continuar el viaje,  la importancia del grupo y la dinámica de funcionamiento en relación con los servicios sanitarios (las famosas avalanchas en los hospitales cuando uno de la familia cae enfermo), la percepción que tienen de los sanitarios y de los hospitales... En realidad muchos de estos temas ya eran conocidos o enunciados por los profesionales como claves en la atención sanitaria de esta población, pero generalmente como dificultades o barreras sin más, y a partir del trabajo grupal se consiguió profundizar más en los significados, entender su función e incluso descubrir nuevos conocimientos, como es la figura del referente, aquel que dentro del grupo es seleccionado de manera habitual como interlocutor con los profesionales sanitarios.

En cuanto a los cambios en la práctica que se han generado a partir de esta dinámica, los resultados son menos evidentes. Lo cual no deja de ser normal cuando hablamos de que lo que principalmente se han producido han sido cambios en la representaciones que los profesionales tienen de estos colectivos. Se trata de cambios en la esfera de lo personal, que pueden llevar por ejemplo a estar más atento para encontrar a la persona referente en el grupo con la cual poder establecer una comunicación más clara, pero no tanto cambios a nivel de la estructura de la atención. La excepción a esto la constituyó el servicio de pediatría de urgencias de un hospital que a partir de este trabajo decidió cambiar el protocolo de acogida de los niños sus familias en el servicio, para adecuarse así mejor a la percepción de urgencia y necesidad de atención inmediata con la que venían los padres.

El autor concluye reafirmando el potencial que esta dinámica de co-formación puede tener, tanto a nivel pedagógico como de investigación. Una nueva manera de hacer, un campo nuevo a explorar...

¿De qué estamos hablando?

Cuando hablamos de la lucha contra la pobreza, a veces se usan indistintamente términos como desigualdad, precariedad, miseria, pobreza a secas y extrema pobreza, lo que hace que a veces se plantee el objetivo de reducir, mientras que desde otros lados se apunte a la necesidad de erradicar esa realidad. Pero claro, es que no estamos hablando de lo mismo... Si hablamos de desigualdad, no podemos plantearnos más que de reducirla, ya siempre habrá unos que tengan más que otros, pero si hablamos de miseria, no plantearse la erradicación total y absoluta supone abandonar al que la sufre como si no fuera digno de otra cosa.

En este sentido, el libro Erradiquer la misere, coordinado por Xavier Godinot, aclara bastante las cosas. Por eso creo que merece la pena recoger algunos de los elementos que propone. Se apoya sobre todo en el concepto de pobreza como privación de capacidades aportado por Amartya Sen y el de miseria como violación de los derechos humanos de Joseph Wresinski.

Amartya Sen se ha interesado sobre las posibilidades reales que tienen los individuos de vivir la vida que desean. Propone cambiar el foco de los recursos de los que dispone cada uno para centrar la atención sobre la vida real que cada individuo es capaz de elegir, es decir, sobre los diversos modos de "funcionamiento humano", lo que depende tanto de las características personales como de la organización social. De este modo, la pobreza sería una privación de las capacidades elementales, que varían según el contexto socio-histórico. Sen quiere escapar así de la relatividad con la que se trata la pobreza cuando se fija en función de la posesión de más o menos bienes.

Por su lado, Wresinski define la precariedad como "la ausencia de una o varias seguridades que impiden a las personas o familias asumir sus obligaciones profesionales, familiares o sociales, y de ejercer sus derechos fundamentales". Esta precariedad puede llevar a la extrema pobreza o la miseria "cuando afecta a varios dominios de la existencia y se convierte en persistente, comprometiendo las posibilidades de volver  a asumir las propias responsabilidades y reconquistar sus derechos por sí mismo en futuro previsible".

Por otro lado, resulta interesante y clarificadora la propuesta analítica de Serge Paugam que se recoge en el libro sobre las diferentes formas de interdependencia que puede tomar la relación entre la población designada como pobre y la sociedad de la que forma parte. Así, remarca tres formas elementales:

  • La pobreza integrada: cuando el número de personas en situación de pobreza es muy elevado, formando un grupo social en sí mismo, por lo que no están estigmatizados y los sistemas de protección social se conforman entre los iguales. Es la situación de Europa hace muchos años, o la actual en muchos países de América Latina, Asía y África.
  • La pobreza marginalizada: los llamados "pobres" son un porcentaje pequeño de la población, frecuentemente juzgados como inadaptados al mundo moderno, muy estigmatizados y dependientes de la asistencia social. Ha sido el caso por ejemplo de Francia y EEUU en los años 30. 
  • La pobreza descalificante: los llamados "pobres" son cada vez más numerosos y arrojados fuera de la esfera productiva. Se diferencia de las anteriores en que no se trata tan sólo de una pobreza "estabilizada" que se transmite de generación en generación, sino que existe un proceso de pauperización que afecta a franjas de población que hasta entonces estaban bien integradas. Es el resultado de rupturas sucesivas, y es el modelo actual en las sociedades "postindustriales". 
Para muestra de en qué momento estamos, no hay más que mirar alrededor. Pero claro, todo ese desplazamiento hacia el mundo de la pobreza no hace sino hundir más a aquellos que ya se encontraban en él...

16 mar 2011

Entrelazando saberes (y III)

Continuamos con la revisión de lo realizado hasta el momento en cuanto al Cruce de Saberes en el campo de la salud y el sistema sanitario. Esta vez revisaremos el trabajo hecho hasta el momento dentro de una red de salud-precariedad en la zona de Chambery (Francia). En el documento Croisement des savoirs : une nouvelle approche pour les formations sur la santé et la lutte contre les exclusions se revisan los tres primeros seminarios que se realizaron:

  • "Experiencia de la miseria y profesionales de la salud", en la que se trabajó sobre las representaciones respectivas sobre la miseria y la salud. Llamó la atención, por ejemplo, que mientras para los profesionales la salud se considera como un estado de bienestar, para las personas con experiencia de pobreza aparece como un objetivo no alcanzable. También se abordaron las representaciones sobre el rol de losprofesionales y de las personas en dificultades dentro de un proyecto de salud, para desde ahí tratar de avanzar sobre las condiciones que pueden hacer posible la actuación conjunta en materia sanitaria.
  • "Vida en la calle, gran precariedad y porfesionales de la nutrición", para profundizar, entre otros temas, en cómo equilibrar la alimentación según la realidad de los que viven en la extrema pobreza. Esta experiencia culminó con una jornada gastronómica en la que equipos mixtos de profesionales/personas en dificultad hicieron las compras y prepararon conjuntamente una "comida slaudable".
  • "Exilio, asilo y profesionales de la salud", se acercó más a la realidad de los migrantes que piden asilo. También se trabajó sobre las representaciones respectivas de exilio y salud, y se analizaron relatos de experiencias de unos y otros.
El resto del artículo resume algunas conclusiones extraídas de esta dinámica, pero entre ellas hay una que creo importante resaltar: que se trata de algo factible, no de una experiencia aíslada y en prueba, sino de un camino que comienza a andarse y que puede ayudar a avanzar mucho en la comprensión y acción recíproca.

Como constatación de esto, posteriormente se realizó otro seminario cuyos resutados (focalizando en los cambios producidos en los profesionales de la salud) fueron analizados en una tesis presentada recientemente.

Para el próximo día...